Instrumentos rechinan en un caos interno.
Tocan cada noche en esta orquesta oculta mía.
Se tensan las cuerdas que atan mi alma
y el instinto desafina cada silencio, en lo más agudo de mi agonía.
Ni en clave de sol puedo iluminar tu ausencia,
que me hace pequeña, me vacía
y altera la partitura que una vez compuso mi calma.
En su irónica grandilocuencia,
mi corazón sigue latiendo, aún así, en su percusión más precisa.
A veces más despacio, otras más deprisa.
Y yo mientras tanto me resigno al desaliento,
si es que algo queda de mi todavía.
Escuchando incansable la canción de tu recuerdo.
Queriendo reproducir la melodía de tu risa.

Suena: Mess Is Mine, Dream Your Life Away – Vance Joy